carboxiterapia mesoterapia corporal clinica germanias

La carboxiterapia es una de las técnicas más aplicadas en medicina estética para combatir celulitis, flacidez y grasa localizada. Es un método mínimamente invasivo que consiste en la aplicación del gas dióxido de carbono (CO2) por vía subcutánea mediante pequeñas infiltraciones en los tejidos afectos.

Cuando el dióxido de carbono es inyectado produce una distensión grande del tejido subcutáneo, liberando serotonina, histamina y catecolaminas que estimulan los beta-receptores adrenérgicos produciendo la descomposición de las células de grasa. La dilatación del vaso también causa un aumento del flujo sanguíneo en el área, lo que implica mayor cantidad de oxigeno en dicha área para ayudar a eliminar la acumulación del oxigeno entre las células. Como resultados se podrán obtener, tejidos más firmes, reducción de la celulitis, menor cantidad de células de grasa, sanación de heridas, el rejuvenecimiento de la zona, aumento de a micro circulación, reducción de las estrías y cicatrices.

 

El origen de la carboxiterapia y sus usos

El origen de esta terapia se encuentra en la estación de Aguas Termales de Royat (Francia), cuando un grupo de cardiólogos, en la década de los 50, aplican el tratamiento a pacientes que presentan diferentes enfermedades con un denominador común: déficit en la circulación sanguínea.

La celulitis se ha definido como una dermopatía vasculopática. Es un proceso muy complejo en cuya fisiopatología hay como denominador común: un trastorno microcirculatorio a nivel local. Al no producirse un drenaje correcto de los adipocitos, los desechos e impurezas se acumulan de forma líquida al principio para adquirir después una consistencia espesa o gelatinosa.

La presencia de este gel con sustancias tóxicas no drenadas produce una irritación de los fibroblastos, que responden produciendo colágeno, dando como resultado unos puentes cicatriciales que traccionan y estrangulan a los vasos, dificultando aún más el metabolismo de dicho tejido y cerrando un círculo vicioso que da como resultado la temida celulitis.

El número de sesiones es variable y depende de las características y necesidades concretas de cada paciente, pero se consideran necesarias un mínimo de 15 aplicadas, 2 ó 3 veces por semana.

Una vez finalizada la sesión, el paciente puede incorporarse a sus actividades de la vida cotidiana, evitando el sol durante las siguientes 24-48 horas.

 

 

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
/* */